SONIDOS EN PAPEL

JAVIER BUSTO

compositor y director de coro
Su AVE MARÍA es mundialmente conocido, así como muchas de las otras casi 60 grandes obras que este médico vasco de profesión y músico por naturaleza ha compuesto a lo largo de sus varias décadas de carrera. Considerado por muchos jóvenes talentos como el impulsor de todo un movimiento coral en el País Vasco y en España, Javier Busto nos cuenta con gran humildad cómo llegó a dedicarse a la composición y a la dirección de coros, pasiones a las que aún se dedica a pesar de estar jubilado. Tras una brillante carrera, en la que ha sido invitado a más de 16 países como director o jurado de festivales, analiza objetivamente nuestro panorama musical, con el que se muestra crítico debido al nivel de formación de nuestros coros.
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fotos: archivo de Javier Busto
«ME CONSIDERO un dinamizador, un animador cora

Háblenos de su vocación: ¿qué significa para usted componer?
Es una manera de expresar sentimientos íntimos, emociones, lo que hago a través de la melodía, el ritmo y la armonía. 

¿Por qué y cómo eligió esta profesión que ha compaginado con la Medicina?
Por circunstancias de la vida. Estudiando Medicina conocí la música coral en los coros en los que canté como tenor segundo en Valladolid, el Universitario y el Ederki, formado por estudiantes vascos y amigos de otras provincias. Sentí que podía aportar ideas novedosas y, sin preparación académica, de manera autodidacta, me lancé a escribir, consiguiendo con el paso del tiempo y tras el estudio de muchas partituras, dar con un estilo personal. 
Es importante que tengan en cuenta que provengo del mundo del rock y la canción protesta, lo que me aportó muchas ideas en lo musical. 

«Si analizamos grandes movimientos corales europeos, japoneses, coreanos, americanos, etc., estamos algo alejados, tanto en número como en calidad. Tenemos buenos coros, pero nos falta una mayor formación; en general, estamos faltos de preparación»

Sus obras se editan en siete países, pero, ¿se puede vivir de la composición en España?
Solamente de la música coral, muy difícilmente. Mi familia y yo hemos comido gracias a los 37 años de ejercicio como médico de familia. 

¿Cómo es su proceso creativo a la hora de componer?
Yo parto siempre del texto y, sobre todo, de su fonética.  

¿Qué siente cuando escucha sus propias obras interpretadas por grandes coros de todo el mundo?
Generalmente, mucha emoción. Saber que hay directores que se animan a trabajar mi música con sus coros es fantástico. 

El maestro Javier Busto fue el encargado de impartir el taller de Canto Abierto de 2014 organziado por la Federación de Coros de Guipúzcoa.

¿Le gusta componer por encargo?
Por supuesto que me gusta, pero el mayor porcentaje de mi música, un 90%, la he escrito por placer y para aportar novedades a muchos amigos directores. 

Además de compositor, usted también ha sido director de grandes coros. ¿Con qué faceta se queda?
Sin duda, con la dirección, pues me siento más seguro. Componer es una forma de acercarme a mi interior. Empecé con el coro Ederki en Valladolid (1971-1976), que me sirvió de laboratorio. Seguí en Hondarribia con Eskifaia (1978-1994), que es un coro mixto; luego con Kanta Cantemus (1995-2007) y Aquam Lauda Korua (desde 2014 hasta la actualidad), ambos femeninos.

«Gracias a nuestras federaciones, se siguen impartiendo cursos de formación, tanto de cantores como de directores, lo que supone avanzar en la calidad de los coros. Gracias a ellos, el nivel de los coros españoles ha mejorado una enormidad. Buenos directores es sinónimo de buenos coros»

Usted es un invitado habitual de grandes festivales corales internacionales. ¿Cómo analizaría el panorama coral español viendo lo que hay fuera?
Si analizamos grandes movimientos corales europeos, japoneses, coreanos, americanos, etc., estamos algo alejados, tanto en número como en calidad. Nos falta una base sólida. ¿Tenemos buenos coros? Sin duda, pero nos falta una mayor formación. Siempre hay excepciones, pero, en general, estamos faltos de preparación. 

¿Qué coro recuerda haber escuchado con especial fascinación?
St. Jakobs Chamber Choir, de Estocolmo, dirigido por Gary Graden. También Philippine Madrigal Singers, con Andrea Veneración y Mark Anthony Carpio, y Grex Vocalis, de Oslo, con el fallecido, Carl Høgset. 

El coro Aquam Lauda Korua el pasado mayo en Lasarte junto a su director, Javier Busto.

¿Qué papel otorga a las federaciones corales en España?
Conozco poco el trabajo de las federaciones fuera del País Vasco y Navarra. Aquí funcionan bien, pues están apoyadas por los respectivos gobiernos autonómicos. Su papel es fundamental para el trabajo de formación, tanto de cantores como de directores. 

En el País Vasco se celebran grandes certámenes corales como el de Tolosa. ¿Qué opina de estos concursos?
Siempre he apoyado los concursos corales, pues ayudan a una mejor preparación de los coros al significar un reto para elevar el nivel de los que participan en ellos. Siempre a favor. 

«He escrito el 90% de mi música por placer y para aportar novedades a muchos amigos directores»

Cuando realiza funciones de jurado en un concurso, ¿en qué se fija a la hora de evaluar a un coro? Dicho de otra manera: ¿qué es lo que más valora de un coro en un escenario para que sea primer premio?
Los coros tienen unos criterios a cumplir, sea o no sea en un concurso: empaste, equilibrio vocal, entonación, capacidad de adaptación a los diferentes estilos, capacidad rítmica y dificultad del programa, fundamentalmente. Todo esto funciona si la persona responsable, es decir, el director, tiene una buena preparación y capacidad dinamizadora. Hablo siempre de coros aficionados. 

¿Cómo animaría a cualquier persona a cantar en un coro?
Intentaría convencerle de la importancia del canto a coro, es decir, en grupo. Saber que, por ejemplo, los ritmos cardiacos de los cantores se modifican de manera conjunta según se expresen emociones de diversa índole es realmente increíble. Saber unir voces con las personas que te rodean es una experiencia inenarrable. 

Momento en el Encuentro de Jóvenes de Guipúzcoa de 2016 con Busto dirigiendo.

«Musicalmente todos los que se relacionan conmigo tienen una preparación musical muy superior a la mía. Lo único que he hecho es convencerles de sus capacidades y animarlos a que escribieran música para coro»

Usted es considerado el padre de toda una nueva generación de compositores españoles, especialmente vascos, que le admira y reconoce como su maestro. ¿Qué siente ante estas muestras de reconocimiento?
Yo no me considero el padre pero sí me considero un dinamizador, un animador coral. Musicalmente todos los que se relacionan conmigo tienen una preparación musical muy superior a la mía. Lo único que he hecho es convencerles de sus capacidades y animarles a que escribieran música para coro. 

¿Qué tiene el País Vasco para producir músicos tan grandes como usted?
Me parece excesiva la expresión ‘grandes’. Desde las iglesias se han dado, históricamente, muchos compositores corales que posteriormente han dedicado su vida no solo a los coros (haciendo música tanto sacra como profana) sino también a otras disciplinas. Saber que compositores como Guridi, Donostia, los Iruarrizaga, Garbizu, Bello-Portu, Zubizarreta, Remacha, etc. dedicaron gran parte de su producción musical a lo puramente coral es realmente extraordinario.  

«Provengo del mundo del rock y la canción protesta, lo que me aportó muchas ideas en lo musical»

El canto coral es algo que se da de manera natural en su tierra. ¿A qué achaca esa tradición que pocas regiones españolas igualan?
Es cierto que es una tradición que desde el siglo XIX ha ido sumando adeptos. Empezaron en las iglesias los coros de hombres, las escolanías y los coros mixtos con posterioridad. Recuerdo una frase de Don José María Zapirain, maestro de capilla en Vitoria: «La teología, como mejor se entiende, es cantándola». Esto llevó a formar sacerdotes muy bien preparados vocalmente, lo que supuso que en los pueblos se cantara con cierta calidad. En la actualidad y gracias al trabajo de nuestras federaciones, se siguen impartiendo cursos de formación, tanto de cantores como de directores, lo que supone avanzar en la calidad de los coros. También es cierto que el nivel de los coros españoles, gracias a esos cursos, ha mejorado una enormidad. Buenos directores es sinónimo de buenos coros. 

«Siempre he apoyado los concursos corales, pues ayudan a una mejor preparación de los coros al significar un reto para elevar el nivel»

Empezamos una ronda rápida de preguntas: ¿qué músicos le han influido profundamente?
Stravinsky, Distler, Donostia y Garbizu, sobre todo. 

¿Qué música escucha en su día a día?
Todas las mañanas realizo paseos de unos 70 minutos. Escucho en la radio música pop/rock. The Beatles, Beach Boys, Simon & Garfunkel, Joan Baez, Eagles, James Taylor, Crosby Stills & Nash, Police, Michael Jackson, etc.  

No se pierde un concierto de …
Me pierdo muchos conciertos. No me pierdo un certamen como el de Tolosa, pues siempre aporta novedades, tanto en aspectos técnicos como en la diversidad / novedad de los programas. 

Un sueño musical por cumplir.
Creo que he disfrutado muchísimo de mi vida musical, desde la época del rock hasta mi entrada en el mundo coral. Realmente, he cumplido todos mis sueños musicales. 𝄂

por María Sendino
MUNDO CORAL Nº III