
El pasado miércoles 17 de diciembre, This is Pop nos recordó que la música que nos une no entiende de distancias. Bajo la batuta cómplice de su director, Kodiak Agüero, la agrupación demostró que esos grandes éxitos que todos guardamos en el corazón cobran una vida nueva cuando los cantamos juntos. Lo que en la radio es un hit solitario, aquí, gracias al trabajo de Kodiak y sus coralistas, se transformó en un lenguaje de cercanía y en una celebración compartida que hizo sentir a todo el público como en casa.
El Centro Sociocultural José de Espronceda se quedó pequeño ante una convocatoria que colgó el cartel de «sala llena». Entre vecinos del barrio, familiares y amigos, se respiraba esa energía especial de las citas que se sienten propias.
Bajo el paraguas de la Escuela Coral de Madrid, «This is Pop» no solo ofreció un concierto; construyó un espacio de pertenencia donde la barrera entre el escenario y la platea se desdibujó a través del ritmo.
Del Himno Generacional a la Polifonía Pop
Lo que hace diferente a esta formación es su capacidad para tratar el repertorio popular con el rigor que merece. El público disfrutó de un viaje por décadas de éxitos, donde las voces se entrelazaron para dar nueva vida a temas de Queen, Mecano y Miguel Ríos. La transición desde el legado de Pau Donés y Hombres G hasta la frescura contemporánea de Vicco o Sebastián Yatra fue una lección de versatilidad coral.



Cada arreglo fue una pieza de orfebrería que permitió a los asistentes redescubrir sus canciones favoritas bajo una nueva luz: las armonías de la polifonía. Y, como no podía ser de otra forma en estas fechas, dos piezas navideñas cuidadosamente escogidas sirvieron para recordarnos que el espíritu festivo también sabe vestir de pop.
Un Punto y Seguido
La ovación final y el deseo unánime de un público que «quedó con ganas de más» son el mejor testimonio del éxito de la velada. Este encuentro no habría sido posible sin la excelente acogida y el apoyo técnico del equipo del Centro Sociocultural José de Espronceda, cuya colaboración con la Escuela Coral sigue fortaleciendo el tejido cultural de Madrid.
Ahora, mientras los ecos de los aplausos aún resuenan, toca disfrutar del descanso de las fiestas. Pero que nadie se despiste: en enero, volveremos con más energía, más canciones y la misma pasión por elevar el pop a su máxima expresión coral.
